A 15 años de la sanción de la ESI

Desde el Programa de Género y Derecho celebramos los 15 años de la sanción de la Ley PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL Nº 26.150, que es de gran importancia para nuestro país.

El 4 de octubre de 2006 se sancionó la Ley conocida como ESI, que tiene como objetivo reconocer el Derecho a la Educación Sexual Integral de niñas, niños, y adolescentes.

El texto de la norma entiende como educación sexual integral a aquella que “articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos” y entre los objetivos, se aspira a “promover actitudes responsables ante la sexualidad”, “prevenir los problemas relacionados con la salud” y “procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres”.

Abarca la formación desde el nivel inicial hasta el superior, en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de todo el país.

Recoge los principios constitucionales de igualdad y de no discriminación, y en su espíritu propone una cultura democrática que promueve la participación y el acceso a procesos de información, comunicación y educación con alcance universal. Su cumplimiento busca fortalecer las capacidades de los propios niños, niñas y adolescentes para asumir una vida plena, tal como lo recomienda el Comité de los Derechos del Niño en lo que refiere a la inclusión de contenidos de educación sexual, de prevención de VIH Sida y de salud (no) reproductiva en los programas escolares. En el mismo sentido, la educación sexual constituye una oportunidad para que la escuela, en articulación con otros actores, fortalezca la búsqueda de respuestas eficaces a situaciones de vulneración de derechos como lo son la violencia, el abuso y el maltrato hacia niños, niñas y adolescentes, e implemente medidas de protección y reparación para atender a estos problemas.

En el marco del movimiento de mujeres que se expandió bajo las consignas “Ni una Menos” y “Vivas Nos Queremos”, la ESI constituye un espacio sistemático de enseñanza y aprendizaje que promueve saberes para la toma de decisiones conscientes y críticas en relación con el cuidado del propio cuerpo, las relaciones interpersonales, el ejercicio de la sexualidad y los Derechos. Es por esto que, luego de 15 años de su sanción, es necesario exigir su efectiva implementación.