Problemática del cuidado durante el aislamiento social obligatorio

Problemática del cuidado durante el aislamiento social obligatorio

A la comunidad educativa de la Facultad de Derecho:

Las recientes medidas adoptadas para la prevención de la pandemia COVID-19 establecen centralmente la restricción de circulación y el aislamiento social preventivo obligatorio. En el caso de la Universidad de Buenos Aires, ya se ha cumplido más de un mes de la interrupción de las actividades presenciales y una reconfiguración de la dinámica de enseñanza y aprendizaje, de la cual nos encontramos en pleno proceso. Este traslado de espacios, desde el espacio público al privado saca a la luz otras problemáticas generalmente invisibilizadas como la configuración del cuidado al interior de los hogares y la injusta organización social en torno al mismo.

Por cuidado, se entiende usualmente a todas aquellas actividades indispensables para satisfacer las necesidades básicas de la existencia y reproducción de las personas, brindándoles los elementos físicos y simbólicos que les permiten vivir en sociedad, y que incluyen el autocuidado, el cuidado directo de otras personas, la provisión de cuidado al interior de los hogares. Este intenso trabajo ha estado históricamente invisibilizado y “naturalizado” en las mujeres, sin que a la fecha, salvo excepciones, se haya producido una equitativa distribución familiar y societal.

Pero qué sucede cuando, en una crisis como la que estamos viviendo, se suspende esta interacción. Esto es ¿cómo dimensionamos el cuidado más allá de las formas de su resolución para poder conciliar estudio, trabajo remunerado y trabajo de cuidado? Y siempre presuponiendo que hay disponibilidad de conectividad, cuando no es la realidad que alcance a toda la comunidad educativa.

Es importante reflexionar que el traslado de espacios aúlicos y laborales al hogar, bajo modalidades como las clases virtuales y el teletrabajo, NO se producen de manera automática y no se pueden reproducir las condiciones del espacio habitual de estudio y de trabajo remunerado. Esto es, ¿cómo se concilia en el hogar de manera abrupta y con la presencia permanente de todos sus integrantes las demandas de varias generaciones? ¿Cómo se sigue cuidando a las personas dependientes pero que no cohabitan en un mismo hogar? Al mismo tiempo, y como está sucediendo de manera simultánea con la pandemia, diversas formas de violencia de género, como manifestación de las desigualdades estructurales en que viven las mujeres e identidades sexuales diversas, se manifiestan en el marco de las relaciones intrafamiliares, sumado a la escasa o nula disponibilidad de ingresos monetarios y de trabajo remunerado. Nada es novedoso, todo estuvo antes de la irrupción del COVID-19 y que probablemente se agravarán con posterioridad. Y la violencia también se traslada y manifiesta a otros espacios. El Área de Igualdad de Género y Diversidad para Estudiantes de la Facultad ha puesto a disposición líneas de consulta.

Desde el Programa Genero y Derecho, valoramos el esfuerzo por dar continuidad a las clases, el uso del campus virtual y de las plataformas disponibles, y es en ese marco que nos parece importante tomar en consideración las diversas situaciones de cuidado que afrontan les estudiantes, docentes y personal no docente de la Facultad, las dificultades de conectividad, situaciones emocionales y de angustias que el aislamiento social motiva junto con violencias múltiples, en especial violencia doméstica.

La continuidad de las clases y actividades curriculares es posible de alcanzar, siempre que se consideren las situaciones señaladas y asumiendo que el mundo se ha transformado. Las medidas adoptadas para incorporar la paridad de género en la Facultad, la composición de los concursos y la integración de los paneles para conferencias, webinarios y demás actividades virtuales deben ser respetados y promover la participación equitativa de mujeres, varones e identidades de género.

La oportunidad que esta crisis ofrece es única. El saldo trágico en vidas que ha cobrado es razón más que suficiente para avanzar en transformaciones estructurales y que trasciendan a la crisis y al aislamiento. Desde el Programa Género y Derecho, les recordamos que es un momento más que oportuno para la incorporación del enfoque de género en lo contenidos curriculares, revisar las prácticas de enseñanza y valorar los esfuerzos colectivos para salir de esta situación.

Quedamos a disposición de todas las iniciativas y consultas que quieran transmitirnos a nuestro mail proggeneroyderecho@derecho.uba.ar y les acercamos recursos que pueden ser de utilidad para profundizar en esta temática. Para más detalles puede ingresar aquí.