Discurso pronunciado por el Dr. Jorge Berbere Delgado
Acto de colación de grado del día 10 de abril de 2026
Jorge Berbere Delgado
Buenas tardes, a todos, a todas.
Es un gran placer, es un gran honor para mí poder estar acá
con ustedes, poder ofrecer de alguna manera estos 50 años que llevo como
abogado y 40 que llevo como profesor en esta casa.
Agradecer y saludar fervientemente a nuestro vicedecano, a profesores,
amigos, las autoridades que están acá, gente conocida, muy conocida y saludar y
abrazar a cada uno de ustedes que han honrado esta Facultad cuando ya reciben el
título de abogados.
Yo realmente en estas en estas circunstancias suelo decir
que no quiero atarme a una despedida formal, quiero de alguna manera, cortar
ese formalismo que implica, esto decir, nos vamos o se van cuando en realidad
no se van, simplemente han cumplido una etapa y saliendo de este formalismo, creo
también que es importante tener alguna especie de reflexión sobre algunos
aspectos que preocupan mucho y que en el ámbito del derecho hoy requiere un
análisis mucho más profundo, que es ¿qué va a pasar con todos nosotros?, ¿cómo
afrontaremos un futuro en una cuarta Revolución Industrial? Diríamos en una
sorprendente y disruptiva desarrollo biotecnológico y científico que nos llena
de interrogantes en una proyección de futuro, donde muchas veces no solamente
nos cuesta interpretar. entender las cosas que pasan, o las cosas que han
avanzado, o las cuestiones científicas que han avanzado, ¿dónde golpean? ¿Dónde
nos van a tener que de alguna manera convencer, ayudar, unirnos, para poder
enfrentar?
Siempre las revoluciones, desde la primera Revolución
Industrial, hemos observado que hay cosas realmente maravillosas, sorprendentes,
positivas, pero también hubo cosas negativas. Y hoy estamos enfrentados con
determinadas cuestiones profundamente que son maravillosas, ciertamente, pero
también nos llena de interrogantes como les decía y ha dos cuestiones que
realmente en el ámbito del derecho, porque hablando con mayúscula, el derecho,
es aquellos aspectos que nosotros como operadores jurídicos, como aquellos que
comprenden, cuáles son los límites y que comprenden en el marco de la moral, qué
es lo que debemos hacer para determinadas cuestiones que nos llenan de
preguntas, hay dos situaciones muy impactantes hoy en día, en relación al
impacto al ser humano, ¿qué es la inteligencia avanzada que hoy recién estamos vislumbrando
los aspectos positivos por un lado, pero también negativos, y muchas veces nos
preguntamos ¿qué hacemos con esos aspectos negativos?
El segundo tema más conflictivo diríamos que es la física
cuántica, que ha modificado lo que serían los preceptos, los conceptos
deterministas de la naturaleza que hemos estudiado durante 300 años neutoniana,
donde la observación de lo ínfimo de lo pequeño nos hace modificar toda la
concepturización, inclusive, redefinir la existencia del ser humano.
¿Qué nos plantea estos interrogantes? ¿Cuántas preguntas nos
tenemos que hacer? Primero, la primera pregunta y allá, inclusive encierne para
que la inteligencia artificial, esta red neuronal, que ha imitado la
inteligencia del individuo, alcance o supere la inteligencia humana.
En este aspecto, la primera pregunta es si la inteligencia
artificial va a ser un complemento o una competencia de ser humano en el
desarrollo de su vida. Seremos nosotros como última ratio, el definir, qué hacer,
porque los límites son muy difíciles, encaminarlos o resolverlos en el marco
científico.
La ciencia avanza, es inexorable, inexpugnable. La ciencia y
estos avances científicos. El avance de la inteligencia artificial es imposible
detener. ¿Pero qué será de nosotros como seres humanos? ¿vamos a modificar
nuestra forma o la interpretación de lo que somos? ¿Dónde encontraremos el
límite? ¿Cómo resolveremos la situación que nos podría ubicar en esta
posibilidad de que pueda la inteligencia artificial, absorber todos los rangos
en las áreas desconocimiento y desplazar al humano? ¿En qué nos vamos a
transformar?
En sectores inútiles desplazados, ya no hay más clases. Hay
clases que ya se está discutiendo, una renta básica universal.
En el área una de las cuestiones que la inteligencia
artificial, hoy más interrogantes está respondiendo, eso es la salud y
bienvenido, sea como un hecho positivo, resolver la salud, pero hacia dónde
vamos hoy ya es posible la inmortalidad, ya es posible el envejecimiento
ilimitado, ¿qué vamos a construir chicos? ¿Qué vamos a tener que analizar,
estudiar, limitar?
¿Una vejez? ¿Qué tipo de vejez vamos a tener, 150, 160 años
vamos a ir como Matusalén 900 años? ¿Cuál es el límite?
¿Quién va a poner el límite si no somos los operadores del
derecho? La inteligencia artificial no tiene no tiene ética. ¿Quién construye
la ética de la inteligencia artificial?
Otro tema importante. Voy a definir algunos para que este no
quede solamente como una despedida, sino un área de reflexión, un área de
impacto. Y yo no es que sea que no esté esperanzado en un futuro, lo que sí
estoy esperanzado en las nuevas generaciones que nosotros podamos de alguna
manera, decirles a ustedes, ¿a dónde está el límite?
¿Por qué es importante? Porque la inteligencia artificial no
tiene moral, la inteligencia artificial recibe la moral que le dan los otros. ¿Quién
le da el contenido de esa moral?, ¿hacia qué intereses pueden ir?
¿Quiénes van a construir porque le estamos dando a la
inteligencia artificial, la posibilidad de resolver? Hoy la mayoría de los
chicos 16, 17 años se relaciona con inteligencia artificial a través de
manifestarle sus emociones. La soledad nos hace inclusive muchas veces en un
mundo donde comienza a surgir la de socialización, la soledad nos indica que el
acompañamiento ya no va a ser de otro igual. Ya no tenemos la posibilidad de
conversar, como hace unos años.
Hoy nos modelan las cuestiones a gusto del consumidor.
Cuando toman nuestras medidas biométricas saben qué tipo de personas somos,
direccionan nuestros deseos, tenemos que entender y saber cómo resolver y en
ello está el derecho y en ello está la operación jurídica, hay algo me preocupa
mucho hoy. Ya las universidades están siendo una materia de discusión, ¿qué
hacer con las universidades?
Calculen que los científicos más avanzados, puedo mencionar
algunos, Borh, Slazenger, Edison, todos salen de la universidad.
Hoy se está apartando la educación y es fomentar la cultura,
¿a quiénes se direcciona? a las corporaciones. Porque rescatan a las mejores
personas, a los mejores jóvenes ya saben quiénes pueden ir y ser más que la
media. Hoy podemos fácilmente aumentar las capacidades humanas, pero ¿a quienes
va a llegar esa posibilidad de aumentar las capacidades humanas?
¿A quién va a llegar la posibilidad de tener una vejez
digna? Solamente a aquellos que tengan la capacidad material de poder adquirir
esas capacidades o poder irrumpir en el conocimiento, tenemos que defender la Universidad.
Tenemos que tratar de que la cultura y la educación no salgan de las Universidades
en el marco de una enseñanza pluricultural no direccionada a los intereses de
determinadas corporaciones.
Tenemos que pensar en el ámbito político también o cómo se
desarrolla el mundo chicos, desde el derecho. Hoy hay discusiones, Stephen
Miller por ejemplo, el asesor de de Trump, establece que hay una divergencia,
una puja entre la tecnología y la política, se quiere destruir la política. Y
en el marco de la destrucción de la política, también estamos saliendo a pretensión
de aquellos que esta es la interpretación entre la libertad y la democracia.
¿Sabe por qué?, porque la democracia que pretende el bienestar común que luchamos
porque todos estemos bien, no responde a la libertad de aquellos que pretenden
hacer libremente lo que ellos pretenden.
Estos son alguno de los dilemas de la biotecnología, de la
ciencia. Son algunas reflexiones que se plantean, producto de estas
circunstancias actuales en las que vivimos y la experiencia por el camino que
recorremos y que he recorrido en esta Facultad, yo que practico y divulgo la
bioética. Estamos llenos de consultas, de preguntas, de interrogantes.
Mi motivación es el debate bioético. Pero por eso les digo
que a partir de hoy comienza una nueva etapa para todos los que hoy se reciben
y van a recibir su título, y es de mucha responsabilidad puesto que reitero en
el análisis del derecho, en el análisis de los operadores jurídicos, vamos a
poder establecer los límites marcando pautas morales, la bioética en si es la
disciplina de la supervivencia.
Y tenemos que pensar que aportando al ser operadores del
derecho como una introducción a la moral que deben sustentar los actos en el
único principio Kantiano que es el respeto a todos los seres humanos. Y también
todos los abogados en el uso de la palabra y en el uso del significante, tenemos
que poner límite, como decía Cortázar, a aquellas palabras vacías que, de tanto
ser usadas, pierden el sentido para la gente. Justicia, libertad, todos hablan
de libertad. Sin embargo, se usa tanto por aquellos que interpretan de una
manera diferente a lo que interpretamos en el ámbito democrático ¿Qué es la
libertad?
Y también, tenemos
que saber que cuando se habla de justicia, realmente tenemos que interpretar y
hacer justicia. Muchos que pueden hoy llegar a ser jueces, magistrados,
funcionarios, la interpretación de la justicia no está quizá imbuida específicamente
de esto que es el respeto hacia todos los seres humanos.
Muchas veces esta justicia de alguna manera, se interpreta,
de manera, o, cada uno de nosotros tiene su propia interpretación, en funció a
la comprensión que muchas veces es direccionada. Cuando en realidad la justicia
tiene que tener un principio unívoco. Tenemos que creer definitivamente para
que haya una concordia y una sociedad donde podrá ser digna, creer en la
justicia. Porque cada uno piensa y dice no esto es blanco, esto es negro, de
una misma situación. Por qué hace muchos años que ya no creemos en la justicia
y esto no significa que no haya jueces dignos y probos, por qué los existen.
Pero, ¿qué pasa en la sociedad?
Yo voy a referirme ya para despedirme y les pido disculpas.
Y hoy quiero en esta charla, hacer homenaje también a mi hijo que hoy se recibe
y que para mí es una gran emoción y que en realidad estuve después de tantos
años de dar charlas, de hablar de derecho, de hablar de moral, de hablar, de
ética, bioética, me sentía tan emocionado que yo espero que pueda decirle y
pueda transmitir todo lo que siento. Y todo lo que me enorgullece de que
ustedes estén acá, y me enorgullece también conjuntamente con toda la familia,
con los padres, con los tíos, con los abuelos, que también han puesto y
apostado emocionalmente todo aquellos que hoy están por recibir su título. Yo
creo que el camino para una sociedad mejore es interpretar cuando hacemos
justicia verdaderamente la justicia, en esto que es el respeto hacia todos, cuando
hablamos de solidaridad realmente seamos solidarios. Y cuando hablamos de
tolerancia, significa que tenemos que entender o templanza, tenemos que
entender al otro. Y poder conversar, poder dialogar.
Y voy a terminar con unas palabras que no son mías, que son
de Cortázar, que decía simplemente construyamos puentes, construyamos caminos
para acortar la distancia entre nosotros y poder construir, yo lo digo, un país
donde nos enorgullezca y en este caso de nuestro país, que nos enorgullezca ser
vivido y nos enorgullezca pertenecer a esta querida Argentina.
Los felicito. Muchas gracias. Disculpen, hay muchas más
cosas para seguir. Reflexionando, sigamos. Sigamos pensando que es la única
manera de que vivamos mejor es en el respeto hacia todos los seres humanos.