Sistema del Tratado Antártico: Temas de actualidad
El pasado 25 de junio, en el Aula 217, se llevó adelante la jornada “Sistema del Tratado Antártico: Temas de actualidad”. La actividad fue organizada por las cátedras del profesor Antonio Travieso y contó con la presentación y moderación de Nicolás Casares y Sol Del Giorgio López.
Al inicio, Sol Del Giorgio López citó el párrafo de un libro de Fernando Tarapow, titulado El protector de los pingüinos. “Aunque estudié Derecho en la Universidad por muchos años, la Antártida me enseñó mucho, me regaló muchas clases magistrales, aprendí que en la vida hay jueces, en la Antártida, sólo testigos y víctimas. Aprendí que la justicia de donde vengo es importante pero donde voy, la dignidad lo es aún más. Aprendí que cuando a uno lo injurian, lo agravan, lo primero es asesorarse con un buen abogado, mientras que en la Antártida, nadie consulta a nadie, pero todos viven y actúan con dignidad y el sistema funciona. El abogado que vive de sus honorarios, aquí no podría vivir de ellos, pero podría vivir con dignidad. Siento que este es mi lugar, que no me puedo ir, que no me quiero ir. No importa lo incómodo del frío, de la intensidad del viento o la nieve, aquí me quedaré”, sostuvo. Seguidamente, intervino Nicolás Casares y presentó a los/as expositores/as.
Así entonces, inicio a la apertura, a cargo de Juan Antonio Travieso, quien introdujo el eje de la actividad. “Con nuestra soberanía, nuestra patria”, planteó. De la misma, comentó cómo es una cuestión que se deja relegada a días especiales, y que generalmente, no se suele hablar, pero en este caso en particular, remarcó, el día de la bandera es todos los días, más aún, puntualizó, con todos los aspectos que tienen que ver con ese espacio. Sobre la actividad en sí, habló de cómo espera que los/as presentes se acerquen cada vez más al territorio nacional.
A continuación, Enrique Aramburu desarrolló una exposición centrada en los aspectos jurídicos de la Antártida, en específico sobre el Sistema del Tratado Antártico, al cual también puso en conexión de las normas argentinas que se refieren a la Antártida. Dentro del temario de cuestiones que introdujo, las cuales presentó como las más comunes en las preguntas del público, incluyó la jurisdicción, la duración de la misma. Esto lo llevó a hablar sobre los países que pretenden soberanía de la Antártida, la cual, explicó, se tiene como una tierra de nadie, lo cual genera conflictos diplomáticos. Sobre esta línea continuó y desarrolló el resto de su exposición.
En tanto, María Andrea Pantano abordó la cuestión de la educación ambiental antártica desde una mirada argentina, enfocándose en los recursos naturales/minerales. Además destacó como mantiene el equilibrio ecológico de los ecosistemas globales, llamándose muchas veces el pulmón del planeta tierra. Esto lo unió a la problemática actual, sobre el cambio climático, de la cual se encargó de enumerar los impactos negativos sobre la Antártida, como lo es, la pérdida de biodiversidad.
Por su parte, Mariano Aguas propuso una reflexión sobre la Antártida como una oportunidad para la construcción de poder blando, y como se necesita el poder dentro del estado para hacer ejercer la normativa que proteja el territorio nacional. A este aspecto le asignó más importancia por el contexto que se vive actualmente, respecto al resurgimiento de los conflictos territoriales alrededor del mundo.
Por último, Fernando Tarapow fue el encargado de cerrar la jornada, con una exposición titulada “Turismo y Pesca en la Antártida. Un horizonte comercial en tonos de grises”. En ella analizó las dos principales actividades económicas que se desarrollan en el continente: el turismo y la pesca, describiéndolas como prácticas que, aunque acotadas, plantean importantes interrogantes desde el punto de vista jurídico, ambiental y ético. Explicó que, a pesar de las condiciones extremas y las restricciones normativas, estas actividades han crecido en las últimas décadas, obligando a repensar su regulación en el marco del sistema antártico. Además, destacó el carácter excepcional del Tratado Antártico, firmado en plena Guerra Fría, como un ejemplo de cooperación internacional basado en el respeto mutuo y la protección de un territorio común. “Que los estados hayan podido acordar en ese contexto histórico demuestra que es posible construir consensos cuando se trata de preservar el bien colectivo”, concluyó.