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Año XVI - Edición 286 15 de junio de 2017

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Poesía y Derecho VII

Homenaje a Juan L. Ortiz

  • Notas

Organizado por el Departamento de Ciencias Sociales, el pasado 6 de junio en el Aula 1 de Extensión Universitaria tuvo lugar un nuevo encuentro de Poesía y derecho que en esta ocasión homenajeó a Juan L. Ortiz. La actividad fuecoordinada por María Rosa Ávila.

En primer lugar, tomó la palabra el director del Departamento de Ciencias Sociales Ricardo Rabinovich-Berkman,quien remarcó que a través de la poesía se tocan ciertos temas de derecho. Manifestó que la ciencia del derecho tiene más metáforas que la poesía misma, asegurando que “la capacidad literaria que tiene cualquier persona que se mete en ciencias jurídicas es abrumadora”.

Tras la pronunciación de un poema de Juan L. Ortiz por parte de María Rosa Ávila, Guido Croxatto remarcó que “en la medida que pensamos al derecho como poesía, lo estamos pensando como algo muy distinto del derecho que aprendemos a repetir o que enseñan en esta Facultad”. Luego, el orador le dedicó el resto de su disertación a Juan Guzmán Tapia, juez que procesó al dictador chileno Augusto Pinochet. Croxatto hizo referencia al fanatismo del juez por la poesía, quien afirmó que “en los momentos de soledad, la poesía y no el derecho era lo que le permitía avanzar y cumplir con su rol de juez”.

Posteriormente, el poeta Arturo Carrera resumió la vida y la personalidad del poeta homenajeado, explicó su forma de escribir: “Publicaba poemas de versos extensísimos en libros de tipografía minúscula”, y remarcó que lo más atrayente de su obra son sus poemas tardíos, que redactó en Paraná, Entre Ríos, junto a su familia. Estos poemas se caracterizan por ser extensos, de varias páginas, donde admiten contar algo, pero finalmente el hilo de la historia se abre y se va por las ramas. “Juan L. Ortiz fue leído por ese entonces, solo por la exigua comunidad de sus amigos que lo cuidaban desde lejos, él no formo escuelas ni sectas ni pandillas, pero su presencia lejana imantaba, atraía a jóvenes viajeros que fueron esbozando el mito. Ahora se lo ha redescubierto y se lo lee, es el mayor poeta de la Argentina”, manifestó Carrera.

Por su parte, Julián Axat, expresó que las generaciones posteriores tienen cierto deber de reescribir a los padres o abuelos en sentido poético. Él mismo reescribió varios textos de Juan L. Ortiz, de los cuales decidió relatar uno: La física de las arañas. “Hoy las palabras quedan instrumentalizadas, los lenguajes pierden el encantamiento y hoy, los juristas hablan desde la técnica. En ese sentido, la relación entre la poesía, el derecho y la pérdida del aura está muy clara y se puede pensar desde la imagen de un poeta como Juan L. Ortiz.

Finalmente, Nancy Cardinaux indicó que Juan L. Ortiz fue un hombre que supo esperar su poesía. Ella afirma que la inspiración para hacer un texto poético, es más difícil de encontrar que la necesaria para escribir prosa. Hace especial hincapié en la autonomía con la cual siempre vivió el poeta homenajeado. Es una autonomía particular, ya que Ortiz vivía en pura independencia del mercado, de las modas, de las demandas y exigencias editoriales, de los premios y también autonomía de la vida citadina, siempre fue un hombre de campo.