La Facultad de Derecho en el 50º aniversario del golpe de 1976
El golpe de estado del 24 de marzo de 1976 quebró el orden constitucional y asestó una brutal agresión al sistema democrático, a través de un sistema de represión clandestina y violaciones masivas a los derechos humanos. El régimen de 1976-1983 persiguió y buscó exterminar a las diversas formas de resistencia política, social, cultural y de lucha popular frente a las estructuras dominantes. Miles de personas fueron perseguidas, secuestradas, trasladadas a centros clandestinos de detención, torturadas, asesinadas, o desaparecidas por agentes oficiales, o por bandas actuando bajo alguna modalidad de aquiescencia estatal.
La dictadura avasalló a las universidades nacionales decretando la intervención de sus gobiernos y claustros. Suprimió la deliberación política interna, violentó la libertad académica y arrasó con la autonomía ganada en 1918. Impuso la censura y la destrucción de materiales, cercenó la libertad de expresión, y atacó en forma directa e indirecta a distintas expresiones del ámbito académico, artístico y cultural. Hostigó, atacó y forzó al exilio a centenares de intelectuales, e investigadores. Expulsó, asesinó e hizo desaparecer a estudiantes, graduados, profesores, auxiliares y personal no docente de nuestra casa.
La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires tiene una misión en la defensa de la democracia, los derechos humanos y el respeto a la ley. Ella se nutre de un pluralismo vigoroso, del disenso y de la libertad crítica. Nuestra casa ha sido formadora de profesionales con perspectiva de derechos humanos y compromiso democrático. Graduadas y graduados han sido y son protagonistas del juzgamiento de los crímenes de estado desde el Juicio a las Juntas de 1985 y hacedoras y partícipes de las instituciones del estado de derecho.
Desde su normalización en 1983 en particular, la Facultad mantiene un compromiso alerta con los principios de Memoria, Verdad y Justicia y con la promoción y defensa de los derechos humanos, no solo a través de programas y cursos curriculares o de extensión, sino, sobre todo, por su propia dinámica democrática para su constitución y gobierno. La consolidación de una cultura comprometida con los derechos humanos es fundamental para la vigencia del estado de derecho y es una marca de identidad de nuestra casa.
En el 50° aniversario del golpe de 1976 la Facultad aviva la reflexión sobre la centralidad de la dignidad de cada ser humano, por esa sola condición, en la construcción de una sociedad justa y renueva su compromiso indeleble con los principios de Memoria, Verdad y Justicia y con la promoción y defensa de los derechos humanos y la democracia.