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Año XXV - Edición 443 27 de agosto de 2026

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Financiamiento universitario: Los pormenores de la causa judicial

  • Nota de Tapa

El pasado 20 de agosto, en el Salón Rojo, se llevó a cabo la actividad “Financiamiento universitario: Los pormenores de la causa judicial”, organizada por la Cátedra Libre “Democracia y Estado de Derecho Raúl Alfonsín” y el Centro de Estudiantes de la Facultad. El encuentro contó con las exposiciones de Pablo Luis Manili y de la consejera directiva estudiantil Morena Diaz, quienes abordaron los principales aspectos vinculados con la causa judicial relacionada con el financiamiento universitario. Moderó Raúl Mariano Alfonsín, coordinador de la Cátedra Libre “Democracia y Estado de Derecho Raúl Alfonsín”.

La primera en tomar la palabra fue Morena Diaz, quien presentó el encuentro como un espacio de unión y diálogo entre estudiantes y profesores/as, destacando la importancia de generar instancias de intercambio que permitan abordar en profundidad la situación del financiamiento universitario y, particularmente, los aspectos vinculados con la causa judicial.

Durante su exposición, organizó su intervención a partir de tres conceptos que consideró centrales para comprender la problemática: la asfixia, el pacto intergeneracional y la conciencia colectiva.

A partir de estos tres ejes, desarrolló una mirada que buscó vincular la situación económica de las universidades con sus consecuencias concretas sobre la comunidad educativa y con el debate social que se generó alrededor de la defensa de la universidad pública. En primer lugar, se refirió a la idea de la asfixia para describir la situación que atraviesa actualmente el sistema universitario. En este sentido, remarcó que el problema no queda limitado a los despachos judiciales ni constituye únicamente una discusión jurídica, sino que también tiene consecuencias directas dentro de las aulas. Como uno de los principales ejemplos, señaló el impacto de la inflación sobre el poder adquisitivo de los docentes, que, según explicó, habría sufrido una pérdida del 35 por ciento. A esto agregó que el 70 por ciento de los docentes se encontraría por debajo de la línea de pobreza.

A partir de estos datos, planteó que la problemática del financiamiento universitario tiene efectos concretos sobre el funcionamiento cotidiano de las instituciones. Entre ellos, mencionó situaciones como el apagón de la caldera y el freno de distintas investigaciones, como ejemplos de las consecuencias que puede generar la falta de recursos sobre las actividades académicas y científicas.

Sin embargo, sostuvo que frente a esta situación de asfixia la sociedad no permaneció al margen. En este punto, destacó especialmente las distintas movilizaciones universitarias que se produjeron como respuesta al escenario planteado. Remarcó el carácter pacífico de estas manifestaciones y señaló que tuvieron como uno de sus resultados la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario. No obstante, explicó que posteriormente se produjo el veto por parte del gobierno nacional, situación que derivó en nuevas movilizaciones. En este segundo momento, las marchas incorporaron con mayor fuerza el reclamo por la intervención de la Justicia en el conflicto y por el tratamiento judicial de la cuestión del financiamiento universitario.

El segundo concepto desarrollado por fue el de pacto intergeneracional. Con esta idea hizo referencia a la existencia de un vínculo entre distintas generaciones alrededor de la defensa de la universidad pública. Según explicó, la generación actual no solamente reclama por las condiciones presentes del sistema universitario, sino que también busca garantizar que este modelo continúe vigente para las generaciones futuras. En este sentido, sostuvo que la universidad pública debe ser entendida más allá de su dimensión presupuestaria y que su existencia forma parte de un acuerdo social y democrático construido históricamente. Al respecto, afirmó: “La universidad argentina no es un gasto más, sino que es el contrato democrático más exitoso del país”.

A partir de esta afirmación, desarrolló una mirada histórica sobre el legado de la universidad pública argentina y su importancia en la construcción de oportunidades educativas. De esta manera, vinculó las demandas actuales con una tradición más amplia de defensa del acceso a la educación superior y con la responsabilidad de las generaciones presentes de preservar ese legado.

Finalmente, abordó el tercer eje de su exposición: la conciencia colectiva. En este punto, volvió sobre los intentos del gobierno nacional y de distintos sectores que lo apoyan de cuestionar o deslegitimar el reclamo relacionado con la universidad pública y con la causa judicial por el financiamiento. Frente a este escenario, planteó la necesidad de desarrollar una posición propia frente al debate, evitando que las discusiones queden determinadas únicamente por discursos políticos contrapuestos.

En este sentido, destacó la importancia de recurrir a información, datos y herramientas de análisis crítico para construir una mirada independiente.Como síntesis de este planteo, sostuvo que: “Debemos construir un criterio propio, a base de datos y autocrítica, sin necesidad de pasar las garantías constitucionales”. De esta manera, su intervención articuló la situación económica de las universidades, las movilizaciones sociales y el conflicto judicial en torno al financiamiento universitario, utilizando los conceptos de asfixia, pacto intergeneracional y conciencia colectiva como ejes para explicar las distintas dimensiones del debate.

Fue entonces el turno de Pablo Luis Manili, quien centró su exposición específicamente en la causa judicial que dio lugar a la Ley de Financiamiento Universitario. Para comenzar, realizó un recorrido por los antecedentes vinculados con la actualización de las partidas presupuestarias destinadas a las universidades, tomando como punto de partida el año 2024. A partir de este recorrido, explicó cómo se fue desarrollando el conflicto en torno al financiamiento universitario y las distintas decisiones adoptadas durante ese período, hasta llegar a la sanción de la Ley 27.795. Según expuso, pocos días después de su aprobación, el presidente suspendió la aplicación de la norma mediante un decreto. Señaló además que esta situación no constituyó un hecho aislado, sino que se produjo en un contexto en el que medidas similares volvieron a repetirse en un período de tiempo cercano.

A partir de estos antecedentes, pasó a analizar los argumentos utilizados por el oficialismo para fundamentar estas decisiones. Su exposición se concentró entonces en confrontar esas posiciones con las disposiciones y principios establecidos por el derecho constitucional, buscando determinar cuáles eran los límites existentes frente a las decisiones del Poder Ejecutivo y cuál era el alcance de las obligaciones vinculadas con el financiamiento universitario. De esta manera, el eje de su intervención estuvo puesto en la dimensión estrictamente jurídica de la controversia, reconstruyendo el origen de la causa y utilizando el marco constitucional como herramienta para analizar las decisiones adoptadas alrededor de la Ley de Financiamiento Universitario.