Acto de entrega de diplomas y medallas a profesores/as de la Facultad
Acto de entrega de diplomas y medallas a profesores/as de la Facultad
Acto de entrega de diplomas y medallas a profesores/as de la Facultad
El pasado 11 de diciembre se desarrolló el acto de entrega de diplomas y medallas a profesores/as de la Facultad. Participaron el decano Leandro Vergara; la vicedecana Silvia Nonna, el secretario académico, Lucas Bettendorff; el secretario de Extensión Universitaria, Oscar Zoppi; la secretaría de Investigación Luciana B. Scotti; el director de la Escuela de Posgrado, Daniel Pastor y la consejera directiva Mary Beloff
Palabras del decano Leandro Vergara
Queridas profesoras y queridos profesores, colegas, autoridades, familiares y amigos:
Hoy es un día de enorme significación para nuestra comunidad académica. Nos reunimos para celebrar a quienes, con años y en muchos casos, con una vida entera de trabajo universitario, han sostenido las tres funciones esenciales de esta Casa: la enseñanza, la investigación y la extensión. Esta ceremonia reconoce a quienes acceden a la regularidad, a quienes renuevan o inician su condición de profesores adjuntos y regulares, y distingue a quienes hoy son nombrados profesores consultos y eméritos. También homenajeamos a quienes este año culminan formalmente su ejercicio docente, pero continúan ligados a la Facultad a través de su experiencia, su consejo y su presencia activa en nuestra comunidad. Cada diploma que entregamos es, en verdad, la síntesis de una trayectoria que ha contribuido a la construcción colectiva del saber jurídico.
Permítanme comenzar con una evocación, casi como quien recurre a un recurso didáctico basado en el contraste. Imaginemos un aula perfectamente iluminada, con los bancos alineados y el pizarrón preparado, pero sin voces, sin preguntas, sin conversación. Nada prohibido, nada roto: únicamente silencio. Esa escena que roza deliberadamente lo absurdo por su quietud extrema muestra cómo podría debilitarse el saber cuando el pensamiento no circula. Y, sin embargo, podría haber algo todavía más corrosivo que el silencio: la pretensión de imponer ideas “iluminadas”, doctrinas cerradas que no admiten réplica ni contraste. Un aula sin diálogo ya sea por silencio o por la imposición de verdades que se proclaman iluminadas termina replicando la fragilidad de los discursos hegemónicos: construcciones que aparentan solidez, pero que se agrietan en cuanto se las expone al ensayo, al error y a la intemperie intelectual donde el pensamiento próspera.
Me valgo de esta imagen justamente para reforzar lo contrario: nuestra casa de estudios es un espacio donde la palabra se ejerce, donde las ideas se ponen a prueba, donde el disenso es una forma de vitalidad intelectual. En esta Facultad, el espíritu crítico es la condición misma de la conversación académica, y las voces diversas construyen un saber que permanece porque se renueva en cada generación.
El aula es el lugar donde todo comienza: un verdadero laboratorio de ideas. Aquí se enseña Derecho y, al mismo tiempo, se enseña a pensar jurídicamente, lo que implica razonar, argumentar y justificar, mucho más que repetir. No está de más traer a cuento la sentencia de Voltaire cuando dijo: “La razón solo se usa cuando se está tranquilo: la serenidad intelectual es el requisito del juicio crítico”.
Nuestra Facultad, en su pluralismo, es un ejemplo vivo de que nadie piensa por otro. Aquí conviven tradiciones doctrinarias diversas, perspectivas ideológicas distintas, miradas que se cruzan y se corrigen. No hay dogmas ni adoctrinamientos. Lo que une a nuestra comunidad no es la uniformidad, sino la pasión por el argumento. En este sentido como recordaba Karl Popper “en la vida no hay aciertos y errores, sino aciertos y aprendizajes”. Esa idea expresa con precisión la práctica universitaria: pensar, ensayar, corregir, avanzar. El mejor homenaje a quienes hoy reconocemos consiste, precisamente, en seguir defendiendo ese método de crecimiento intelectual donde los argumentos se fortalecen en el intercambio.
Queridos colegas: cada uno de ustedes encarna una misión. Enseñar consiste ante todo en formar criterio, en orientar la mirada y afinar el juicio, mucho más que en transmitir información. En tiempos en que la información es ilimitada, lo escaso es la capacidad de discernir; y esa competencia, la de leer, editar, seleccionar lo esencial, sigue siendo una virtud humana irremplazable. Las tecnologías, incluso la inteligencia artificial, pueden reproducir conocimiento, pero no pueden sustituir la mirada del profesor que elige, compara, explica y da sentido.
Por eso, cuando entregamos un diploma, celebramos una carrera académica y reconocemos una forma de vida. Ser profesor o profesora es haber hecho de la enseñanza una identidad. Como suelo decir, el elogio más alto que puede recibir alguien es convertir su nombre en un adjetivo: “esa persona es un profesor”.
Esta ceremonia tiene, además, un componente simbólico. La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires honra la diversidad, la libertad de cátedra y la responsabilidad con la cosa pública. En un tiempo en que las palabras parecen cargarse de plomo, esta Facultad sigue confiando en el poder civilizador del diálogo y del respeto. Aquí, la palabra continúa siendo nuestra herramienta más noble: el instrumento de la razón y el antídoto frente a la intolerancia.
Queridos profesores y profesoras, reciben sus diplomas como lo que son: estandartes de una vida dedicada al saber, al pensamiento y a la docencia. Este reconocimiento celebra su trayectoria y, al mismo tiempo, abre nuevas oportunidades para que su experiencia continúe acompañando el camino colectivo de esta Facultad.
En nombre de toda la Facultad, les agradezco la entrega, la pasión y la perseverancia.
Quisiera cerrar con una frase atribuida a San Agustín, cuya autoría es incierta, pero su sentido perdura: “La felicidad consiste en continuar deseando aquello que ya se tiene”.
Esa definición ilumina con particular precisión la vocación docente: la felicidad que nace del acto de enseñar persiste mientras el deseo de seguir haciéndolo permanece vivo. Es una tarea que se renueva cada día en la palabra, en el aula y en el pensamiento; una plenitud que se prolonga cuando quienes han enseñado durante tantos años siguen participando de esta comunidad y continúan aportando su experiencia a una tradición intelectual siempre viva y siempre en transformación.
Muchas felicitaciones, y que sigamos construyendo juntos un ámbito donde el conocimiento, la palabra y la libertad continúen siendo nuestras mejores armas.
Profesores/as que recibieron diploma y medalla:
Profesores/as Eméritos/as: Juan Carlos Cassagne, Carlos M. Clerc, Silvia Nonna y Juan Antonio Travieso
Profesores/as Titulares: Víctor E. Abramovich Cosarín, Alejandro Borda, Adrián G. Carta, Laura Clérico, Juan Á. Confalonieri, Marcos Córdoba, Leila Devia, Claudio M. Kiper, Mariano Recalde, Diego H. Zentner
Profesores/as adjuntos/as: Juan J. Albornoz, G. Gonzalo Alvarez, Mónica A. Antonini, Alejandro J. Barreiro, Mariela A. Barresi, Diego G. Barroetaveña, Mariano L. Bertelotti, Alberto Biglieri, Norma I. Bouyssou, Christian Cao, Horacio F. Cardozo, Francisco I. Castex, Silvina É. Coronello, Marcela V. De Langhe, Romina G. De Lara, Walter N. De Leo, Santiago Deluca, Fernando G. Díaz Cantón, Tomás M. E. Di Benedetto, Julieta B. Di Corleto, Joaquín Dos Santos Freire, Enrique A. Fabbricatore, Francisco J. Ferrer, Leonardo G. Filippini, Juan L. Finkelstein Nappi, Diego L. Freedman, Alejandro F. Freeland, Juan Pablo Fridenberg, Leopoldo M. A. Godio, Elizabeth V. Gómez Alcorta, Lorena T. Gonzalez Rodríguez, Paula N. Gorsd, Nicolás M. Guzmán, Andrés Harfuch, Gisela Hörisch, Alejandro L. Iriarte, Gabriela A. Iturbide De Brusco, Gabriela N. Jugo, Germán Krivocapich, Verónica Kozak, Daniela Kumor, Eduardo M. Laguzzi, Valeria A. Lancman, Patricia L. G. Lobato, Alfredo Lopez Bravo, María G. López Iñiguez, Gabriel Ludueña, Claudio E. Luis, Roberto E. Mangeri, Héctor S. Mazzei, Fernanda A. Mensa Gonzalez, Martín B. J. Mollard, Ana María de los Ángeles Montalto, Marcelo A. Nieto, Luis M. Nuñez, Agustina O’Donnell, Anahí F. Pérez, Gonzalo Pérez Pejcic, Leonardo G. Pitlevnik, Mónica S. Rodríguez, Gonzalo S. Rúa, Germán J. Ruetti, Ricardo M. Sanchez, Sebastián Scioscioli, Luciana B. Scotti, Marcelo A. Sgro, Ricardo D. Smolianski, Carlos Christian Sueiro, Valeria M. L. Thus, Gustavo F. Trovato, Patricio E. Urresti, Pablo S. Varela, Marisa N. Vázquez, Gabriel E. Vega, Pablo D. Vega, Gladys V. Vidal, Federico Wagner
Profesores Consultos/as Titulares: Cristina N. Armella, Eduardo S. Barcesat, José C. Costa, Ángela Ledesma, María Blanca Noodt Taquela, Jorge A. Rojas, Luis A. Ugarte, María Elsa Uzal
Profesores/as Consultos/as Adjuntos/as: Raúl Arlotti, Roberto D. Campos, Mabel Dellacqua, Ana María Di Benedetto, Eduardo A. Frías, Noemí E. Goldsztern De Rempel, José M. Monzón, Ezequiel D. Navarra, Diego N. Quirno, Hugo E. Rossi, Nidia H. Solignac
Medallas por labor académica: Ana María Bestard, Marcelo R. Buigo, Griselda D. Capaldo, Juan J. Cerdeira, Javier E. Fernández Moores, Fernando R. García Pullés, Osvaldo A. Gozaini, Marisa A. Graham, Hugo O. H. Llobera, Susana López, Manuel R. Monsalvo, Susana A. Novile, Osvaldo E. Pisani, Gustavo A. Saa, Marta R. Vigevano