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Año XXV - Edición 438 14 de mayo de 2026

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Las cárceles en tiempos de Pettinato (1947-1955)

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El pasado 28 de abril, en el Aula 1 de Extensión Universitaria, tuvo lugar la actividad “Las cárceles en tiempos de Pettinato (1947-1955)”, organizada por el Centro de Estudios de Ejecución Penal. La jornada contó con las exposiciones de Lila Caimari, profesora de Historia de la UdeSA, doctora en Ciencias Políticas por la Universidad de París e investigadora principal del CONICET, autora de diversas obras sobre crimen, castigo y cultura en la Argentina; Jorge Núñez, historiador, doctor en Derecho, investigador del CONICET, profesor de la UBA e integrante del IDEHESI, además de codirector de la publicación Historia de las Prisiones; y Jeremías Silva, profesor de Historia de la UNGS, magíster y doctor en Ciencias Sociales (IDES–UNGS), investigador docente y coordinador académico del Posgrado en Ciencias Sociales del IDES-UNGS. La coordinación de la actividad estuvo a cargo de Leonardo Pitlevnik (UBA – CEEP).

Primero se contó con las palabras de introducción de Leonardo Pitlevnik, quien subrayó la relevancia del período actual para la política criminal argentina, especialmente en lo vinculado a las reformas penales y penitenciarias. En este sentido, planteó la necesidad de revisar críticamente el modelo de prisión vigente y reflexionar sobre la manera en que este fue transformándose a lo largo del tiempo. A partir de allí, vinculó estas discusiones con el contexto contemporáneo, señalando que hoy predomina una concepción de la cárcel asociada a una lógica de endurecimiento extremo, a la que definió como una visión de tipo “infierno” o “Bukele”, donde la persona privada de la libertad aparece reducida a la condición de “muerto vivo”. Estas consideraciones lo llevaron a formular una reflexión más amplia sobre los cambios históricos en las formas de pensar el encierro y el castigo, preguntándose: “¿Qué pasa en épocas donde pensamos la cárcel de una manera?”. Con esta pregunta, buscó abrir el debate acerca de las distintas concepciones sociales y políticas de la prisión, así como sobre las transformaciones en torno a las finalidades atribuidas al sistema penitenciario. Luego de estas palabras introductorias, presentó a los expositores de la jornada y se dio inicio a las distintas intervenciones previstas en la actividad.

Por su parte, Lila Caimari destacó especialmente el carácter interdisciplinario de la jornada, aspecto que celebró desde el inicio de su exposición. A partir de ello, vinculó el encuentro con sus propias investigaciones sobre las reformas impulsadas durante la gestión de Roberto Pettinato en el sistema penitenciario argentino, señalando algunos de los puntos que considera más significativos de ese proceso histórico. En primer lugar, se refirió a lo que definió como un “hallazgo asombroso” surgido durante su trabajo de archivo. Explicó que este descubrimiento se produjo mientras investigaba las prisiones argentinas dentro de un marco más amplio de estudio sobre la política carcelaria del siglo XX, un recorrido que abarcaba desde la creación de las primeras grandes prisiones del país, como el penal de Ushuaia, hasta la conformación de una burocracia penitenciaria específica. Dentro de ese objeto de estudio, aclaró que su intención fue llevar adelante una reconstrucción histórica que permitiera “entender aún mejor las experiencias, tanto de los gestores como también de la población carcelaria, incorporando las disfuncionalidades y la opinión pública”.

A partir de ese trabajo de investigación, relató que, mientras analizaba archivos correspondientes a la década de 1940, se encontró con la experiencia de Pettinato y con una serie de reformas penitenciarias que le llamaron particularmente la atención por su fuerte potencia simbólica y por la rapidez con la que fueron implementadas, concentrándose en un lapso de apenas dos años. En ese marco, enumeró distintas transformaciones impulsadas durante ese período, entre ellas el desmantelamiento del penal de Ushuaia, la eliminación de los uniformes azul y amarillo para reemplazarlos por otros más discretos, la supresión de los grilletes durante los traslados y la incorporación de compensaciones económicas para los detenidos en casos de accidentes ocurridos en talleres penitenciarios.

Asimismo, señaló el despliegue de políticas vinculadas al deporte, la recreación y ciertas festividades, junto con modificaciones en los regímenes de visitas y en las condiciones higiénicas dentro de las cárceles. Otra de las cuestiones que remarcó como particularmente importante fue la introducción del denominado “régimen atenuado” o “régimen intermedio”, pensado como una especie de laboratorio destinado a las personas condenadas que se encontraban próximas a cumplir sus penas. Según explicó, este tipo de iniciativas permitía observar un intento de transformación en la concepción misma del encierro y en la manera de pensar el tratamiento penitenciario dentro de la Argentina de mediados del siglo XX.

Luego pasó a exponer Jorge Núñez, quien centró su intervención en las rupturas y continuidades presentes en la gestión peronista de las cárceles. Desde el inicio de su exposición, sostuvo que todavía existe un importante vacío de investigación respecto de este período, especialmente en relación con el funcionamiento y la administración de los establecimientos penitenciarios, tanto federales como provinciales. En este sentido, remarcó que aún queda mucho trabajo por desarrollar para comprender de manera más precisa las transformaciones, tensiones y permanencias que atravesaron al sistema carcelario durante esos años. A su juicio, una de las principales dificultades para avanzar en estas investigaciones radica en el acceso al material documental y de archivo. Explicó que el trabajo sobre las cárceles de este período supone una tarea particularmente ardua debido a las complicaciones para localizar, sistematizar y analizar las fuentes disponibles, lo que muchas veces limita las posibilidades de reconstrucción histórica. A partir de estas consideraciones, reflexionó también sobre la necesidad de continuar profundizando las investigaciones vinculadas a la historia penitenciaria argentina y sobre los desafíos que esto implica para pensar futuras reformas. En ese marco, dejó planteada la importancia de seguir revisando críticamente las políticas carcelarias del pasado para comprender mejor las discusiones actuales en torno al sistema penitenciario y sus posibles transformaciones.

Cerró la ronda de exposiciones Jeremías Silva, quien centró su intervención en la reconstrucción del proceso de reforma penitenciaria y en la manera en que, a lo largo de ese desarrollo, se fueron configurando determinadas nociones de masculinidad dentro del ámbito carcelario. A partir de este enfoque, analizó cómo las transformaciones impulsadas en el sistema penitenciario no solo implican modificaciones institucionales o administrativas, sino también la producción de ciertos modelos de conducta, disciplina y subjetividad asociados a la figura masculina.