Inteligencia Artificial, centro de datos y derechos
El pasado 15 de septiembre, el Centro de Derecho Ambiental, el Centro de Derechos Humanos, FARN y CIDH/REDESCA organizaron conjuntamente en el Aula 1 de Extensión Universitaria la jornada “Inteligencia artificial, centros de datos y derechos”. La actividad contó con la presentación de Leila Devia (Centro de Derecho Ambiental) y de Leonardo Filippini (Centro de Derechos Humanos) y con un panel integrado por Javier Palummo (Relator Especial sobre derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos), Lucía Camacho (Coordinadora de políticas públicas en Derechos Digitales América Latina), Beatriz Busaniche (Presidenta de la Fundación Vía Libre) y Javier Echaide (doctor en Derecho y especialista en Derecho Internacional). Moderó Andrés Nápoli, Director Ejecutivo de FARN.
Para comenzar, Leonardo Filippini planteó el objetivo del Centro de Derechos Humanos desde su fundación, destacando la relevancia de abordar temas de interés público. En este caso, centró la atención en la inteligencia artificial y sus efectos materiales, señalando a la Argentina, “como uno de los espacios donde se desarrolla este debate”. Asimismo, se refirió al interés mostrado por el Poder Ejecutivo en esta materia, en un contexto caracterizado por la ausencia de regulación específica en materia de protección de derechos humanos y por la falta de voluntad para generar instancias de debate.
Posteriormente, Leila Devia manifestó: “Siempre estamos tratando de encontrar los temas de debate, aunque haya disenso”. A continuación, se refirió a la encíclica papal Laudato si’, donde se establece que no se puede ser neutral frente a la tecnología. Luego, se encargó de abordar el contexto actual, haciendo alusión al calentamiento global, la desaparición de islas en el Pacífico y el planteamiento del Gobierno en torno a un metaverso, indicando que, en este escenario, también se pone en juego el principio de soberanía.
Luego se dio paso al panel, donde Andrés Nápoli introdujo dos cuestiones que servirían como guía para el desarrollo de la jornada. La primera fue lo que denominó “el tema de la época”, en referencia a la inteligencia artificial, que plantea un panorama de gran interés, pero también numerosos desafíos. En particular, señaló que su desarrollo se encuentra sostenido por centros de datos de gran escala, lo que pone en crisis el uso de los recursos ambientales y plantea interrogantes respecto de los posibles efectos que estas tecnologías pueden tener sobre la vida de las personas. Explicó, que cada uno de los expositores, tendrán preguntas, a manera de disparador para las exposiciones.
Se le dio la palabra a Javier Echaide, quien advirtió que el tema resulta convocante, pero a la vez preocupante, especialmente por su relación con el derecho interno y el derecho internacional. En este marco, hizo referencia a la búsqueda de inversiones provenientes del exterior y a los posibles impactos que estas pueden generar tanto en materia ambiental como en relación con los derechos humanos. Al abordar específicamente la situación en Argentina desde una perspectiva ambiental, expuso diversas preocupaciones vinculadas con la creciente demanda sobre los recursos naturales. Para dimensionar esta cuestión, explicó que incluso, “la generación de imágenes y el cruce de datos dependen de una concentración de circuitos que requiere grandes cantidades de agua para su enfriamiento”. A esto se suma la amplificación de los datos en internet mediante la utilización de granjas de bots, que también forma parte de la problemática planteada. En segundo lugar, se dedicó a abordar la responsabilidad de las empresas en relación con el derecho internacional. En este punto, estableció una diferencia con la forma en que los Estados pueden exigir determinadas conductas dentro del derecho interno. Según explicó, en el ámbito internacional existe un derecho que no resulta exigible frente al incumplimiento de obligaciones por parte de los Estados.
Por su parte, Beatriz Busaniche dedicó su intervención a abordar la cuestión vinculada con las instalaciones de centros de datos, en relación con la propia política impulsada por el Gobierno. En este marco, señaló que la Argentina es presentada como el cuarto polo de la revolución de la inteligencia artificial, dentro de un escenario internacional marcado por una guerra comercial entre las dos potencias. Asimismo, hizo referencia a la Unión Europea que, desde la perspectiva estadounidense planteada durante la exposición, ha establecido una regulación excesiva sobre la inteligencia artificial. También se refirió a los avances hacia un mayor poder de las corporaciones en Estados Unidos y a la preocupación manifestada públicamente por distintas empresas frente a este proceso. En relación con la idea de la Argentina como cuarto polo, explicó que esta propuesta presenta dos características, entre ellas la falta de regulación, a partir de la cual se plantea un escenario de ausencia de límites. Según señaló, esta situación entra en conflicto con la legislación interna, particularmente con la Ley de Protección de Datos Personales y con las normas vinculadas a la privacidad. En este contexto, sostuvo que la desregulación busca permitir que los datos de las personas sean utilizados por las compañías.
Lucía Camacho, por su parte, analizó la cuestión desde una perspectiva geopolítica, definiéndola como un problema que va más allá de las diferencias ideológicas y que no corresponde exclusivamente a un partido político. En este marco, identificó a Brasil como uno de los países con mayor predominancia en materia de centros de datos, y también hizo referencia a Colombia. Asimismo, amplió la discusión en torno a los recursos involucrados, señalando que, además del agua, también deben considerarse los minerales como parte de los recursos vinculados a esta problemática.
Por último, expuso Javier Palummo, quien se refirió a la materialidad de la inteligencia artificial y a la posibilidad de observar sus implicancias concretas. En particular, abordó el uso intensivo de los recursos que requiere su desarrollo, haciendo especial hincapié en la importancia de considerar esta cuestión en las regiones que atraviesan situaciones de estrés hídrico.