Conversatorio de Helmut Ditsch
El pasado 8 de julio, en el Salón de Actos, se desarrolló un conversatorio de Helmut Ditsch, una actividad destinada a generar un espacio de diálogo sobre el arte, la creación y el vínculo entre la producción artística y la sociedad.
La jornada comenzó con las palabras de apertura de Oscar Zoppi, quien destacó el compromiso de la Facultad con la difusión del conocimiento más allá del ámbito estrictamente universitario. En ese sentido, sostuvo que una de las principales misiones de la institución consiste en acercar a la sociedad los saberes que se producen en sus aulas, promoviendo espacios de intercambio que permitan vincular la actividad académica con la comunidad. Explicó que la Facultad busca construir un puente entre la formación universitaria, la educación y el ejercicio profesional, entendiendo que el conocimiento adquiere mayor valor cuando puede compartirse y generar nuevas instancias de reflexión. Asimismo, remarcó que las actividades organizadas por la Secretaría de Extensión Universitaria responden a esa vocación de apertura, al reunir a especialistas, artistas, investigadores y referentes de distintas disciplinas para dialogar con estudiantes y con el público en general. Según expresó, estos encuentros permiten ampliar las perspectivas de análisis, fomentar el intercambio de ideas y fortalecer el vínculo entre la universidad y la sociedad, haciendo que la producción académica trascienda las aulas y alcance a un público más amplio. Finalmente, señaló que la presencia de Helmut Ditsch representaba una oportunidad para reflexionar sobre el papel del arte como herramienta de expresión y de construcción cultural, destacando el valor de incorporar este tipo de propuestas a la agenda de la Facultad. Con estas palabras dejó formalmente inaugurado el conversatorio y presentó al artista invitado, dando inicio al diálogo con el público presente.
A continuación, tomó la palabra Zulma García Cuerva, quien comenzó agradeciendo a la Facultad, y en particular a la Secretaría de Extensión Universitaria, por haber impulsado la realización del conversatorio y generar un espacio de encuentro con Helmut Ditsch. Destacó que este tipo de actividades permiten fortalecer el vínculo entre la universidad y la producción artística, brindando al público la posibilidad de dialogar directamente con referentes de distintas disciplinas y enriqueciendo la propuesta cultural de la Facultad. En ese marco, remarcó la importancia de abrir las puertas de la institución a artistas de la trayectoria de Ditsch, entendiendo que estos encuentros trascienden la mera presentación de una obra o de una carrera profesional y se convierten en oportunidades para reflexionar sobre el papel del arte en la sociedad. Asimismo, recordó al público que “las grandes fechas se han celebrado con obras de arte”, poniendo de relieve cómo las distintas expresiones artísticas han acompañado históricamente los acontecimientos más significativos de la humanidad, contribuyendo a preservar la memoria colectiva y a expresar los valores de cada época. Con esas palabras, dejó planteada la relevancia del conversatorio y dio paso a la intervención del artista invitado.
Seguidamente, tomó la palabra Helmut Ditsch, quien comenzó su exposición con una reflexión sobre su trayectoria personal y artística. En ese sentido, sostuvo que la vida está atravesada por distintos ciclos, marcados por momentos de amor, pasión y también de adversidad, pero que, más allá de las circunstancias, resulta fundamental conservar la vitalidad y la convicción para continuar desarrollando los propios proyectos. Explicó que esa fortaleza constituye uno de los motores principales de su carrera y de su forma de entender el arte, al considerar que la creación artística exige una búsqueda constante y un compromiso permanente con las propias ideas. A partir de esa reflexión, Ditsch recordó el conflicto que atravesó con una de sus obras exhibidas en la Casa Rosada, episodio ocurrido antes de la sanción de la Ley de Glaciares. Al rememorar esa experiencia, describió aquel momento como una etapa particularmente difícil de su vida, llegando a afirmar que sintió que estaba “en un pozo”, debido a las consecuencias personales y profesionales que derivaron de esa situación. Fue entonces cuando relató que, en medio de ese escenario, recibió un consejo que marcaría un punto de inflexión. Según recordó, alguien le dijo: “Si necesitás ayuda, acudí a la Universidad pública, a la UBA”. A partir de esa experiencia, compartió su proceso personal y profesional para la creación de las obras de arte, desde su infancia en Villa Ballester hasta la actualidad. En el mismo recorrido se contó con la intervención del público, lo que enriqueció el conversatorio.