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Año XXV - Edición 438 14 de mayo de 2026

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Conversatorio con el profesor Oscar Horta

  • Notas

El pasado 31 de marzo, en el Salón Carlos Nino del Instituto Gioja, se desarrolló un conversatorio con el profesor Oscar Horta, organizado por el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Derecho (UBA), con el apoyo del Seminario sobre Derecho Animal del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales Ambrosio L. Gioja (Facultad de Derecho UBA) y del Proyecto DeCyT 2024-2026 DCT2411, dirigido por María de las Victorias González Silvano. La coordinación del encuentro estuvo a cargo de María de las Victorias González Silvano.

Las palabras de presentación estuvieron a cargo de Ricardo Rabinovich Berkman, quien introdujo la trayectoria académica del invitado y los ejes principales de su trabajo. Oscar Horta, profesor titular de Filosofía de la Universidad de Santiago de Compostela, ha sido investigador visitante en diversas universidades internacionales, entre ellas Rutgers, Duke, Gotemburgo, Roma, Copenhague, Lisboa y Shandong. En 2007 recibió el Premio de Ensayo Ferrater Mora. Es autor de más de cien publicaciones académicas y de libros como Un paso adelante en defensa de los animales y Trenes y brújulas: una introducción a la ética. Asimismo, fue cofundador de la Fundación Animal Ethics / Ética Animal.

En su introducción, Ricardo Rabinovich Berkman propuso la necesidad de avanzar hacia un clima de mayor respeto hacia todos los animales, partiendo de una premisa central: “Los seres humanos somos unos animales más”. A partir de esta idea, articuló una reflexión que buscó descentrar la mirada tradicional que ubica al ser humano en una posición completamente separada del resto de los seres vivos. En este sentido, recurrió a la jurisprudencia romana, en particular a los escritos de Justiniano, para señalar que, históricamente, se sostuvo que los derechos de los hombres derivan de su propio origen animal. Este punto le resultó especialmente significativo en contraste con ciertas discusiones contemporáneas, en las que se tiende a considerar a los animales como sujetos de derecho, intentando equiparar su estatus al de los seres humanos. Según explicó, en el pensamiento romano el razonamiento operaba de manera inversa: no se trataba de elevar a los animales al plano humano, sino de reconocer que los derechos del hombre encuentran su fundamento en su propia condición animal. Esta perspectiva, agregó, se vincula con la idea de que los demás animales también se rigen por formas de conocimiento, lo que refuerza la continuidad entre lo humano y lo no humano. Finalmente, al retomar el eje de su exposición, subrayó la relevancia de la temática abordada, destacando que se trata de una cuestión que excede cualquier tipo de frontera, tanto en términos conceptuales como en su alcance práctico.

Luego se dio paso a la exposición principal a cargo de Oscar Horta, quien inició su intervención con una serie de adivinanzas, recurso que utilizó con el objetivo de generar un mayor dinamismo e interacción con el público presente. Esta estrategia no solo permitió captar la atención de los asistentes desde el comienzo, sino que también funcionó como una forma de introducir progresivamente los temas que serían desarrollados a lo largo de la exposición, favoreciendo un clima más participativo y abierto al intercambio.

A partir de esta apertura, el expositor se adentra en los ejes centrales de su presentación. En primer lugar, abordó la cuestión de las existencias y las consideraciones que deben tenerse respecto de los animales, proponiendo una reflexión que buscó sentar las bases conceptuales para el resto del desarrollo. Este punto inicial funcionó como un marco general desde el cual pensar la situación de los animales, permitiendo ordenar las discusiones posteriores y darles un sentido más amplio.

En continuidad con ello, incorporó el análisis de los daños que se les causan a los animales, señalando distintas formas en las que estos pueden verse afectados. Este abordaje no se limitó únicamente a la identificación de esos perjuicios, sino que se articuló con la consideración de la otra cara de la problemática, es decir, las acciones orientadas a ayudarlos. En este sentido, el expositor destacó la importancia de contemplar ambas dimensiones de manera conjunta, entendiendo que el análisis no puede agotarse en la descripción del daño, sino que debe incluir también las posibles respuestas frente a él. Dentro de este eje, puso un énfasis particular en los animales silvestres, a los que señaló como un punto clave dentro de la discusión.

Finalmente, la exposición incluyó una serie de implicancias y precisiones vinculadas al trabajo en el ámbito del derecho. En este tramo, el expositor aclaró que su enfoque no estaba centrado en el análisis normativo en sentido estricto, sino en una reflexión orientada a las formas de trabajo dentro del campo jurídico. De este modo, desplazó la atención desde las normas hacia las prácticas, proponiendo pensar cómo se interviene y se aborda la problemática desde el derecho. Esta perspectiva permitió cerrar la exposición retomando los ejes previamente desarrollados, pero desde una mirada aplicada, vinculada a las maneras concretas en que estos temas pueden ser trabajados en el ámbito jurídico.