A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Reflexiones desde el constitucionalismo democrático
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Reflexiones desde el constitucionalismo democrático
El pasado 25 de marzo, en el Salón Carlos Nino del Instituto Gioja, se llevó a cabo la actividad “A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Reflexiones desde el constitucionalismo democrático”, organizada por las cátedras Clérico, Ferreyra y Gargarella de Derecho Constitucional. Participaron en calidad de expositores/as: Laura Clérico, Raúl Gustavo Ferreyra, Roberto Gargarella y Leticia Vita.
La jornada comenzó con unas palabras de introducción de Laura Clérico, quien señaló que la realización de la actividad surgió a partir del diálogo entre tres cátedras y una comisión. En ese marco, explicó que el objetivo fue generar un espacio de reflexión crítica desde el constitucionalismo democrático en torno a los 50 años del golpe de Estado de 1976. La propuesta, según indicó, apuntó a promover una instancia de pensamiento colectivo que permitiera abordar el acontecimiento desde una perspectiva jurídica situada en el presente.
A continuación, Roberto Gargarella tomó la palabra y propuso una vinculación entre las protestas por el no cumplimiento del financiamiento universitario y el eje de la actividad. Según planteó, ambos temas no son completamente ajenos, en tanto remiten a la reflexión sobre los significados del “Nunca más”. En este sentido, sostuvo que dicha consigna no debe limitarse exclusivamente a las condenas por los crímenes cometidos durante la dictadura, sino que debe extenderse hacia otras posibles vulneraciones de derechos que también pueden producirse en democracia. “En una sociedad democrática no queremos actos que impliquen decisiones que la dañen”, planteó y enfatizó así la necesidad de sostener una vigilancia crítica permanente.
Luego fue el turno de Leticia Vita, quien centró su exposición en la historia constitucional. Su intervención se organizó en torno a tres momentos: en primer lugar, los aniversarios; en segundo término, los aportes de la historia constitucional; y finalmente, una serie de reflexiones sobre la investigación histórica. En ese recorrido, remarcó que el análisis del pasado no debe reducirse a un mero repaso de hechos, sino que implica una articulación constante entre pasado y presente. En particular, subrayó que, en relación con el golpe de 1976, esta conexión resulta especialmente significativa debido a la fuerte relación entre ambos planos.
Posteriormente, Laura Clérico volvió a intervenir, retomando algunos de los ejes planteados por Gargarella y Vita. En su intervención, desarrolló la relación entre el constitucionalismo democrático y la memoria, incorporando la noción de memoria social. Asimismo, introdujo reflexiones en torno al derecho constitucional y la necesidad de promover transformaciones que permitan pensar un constitucionalismo democrático que no se limite a la resignación, sino que se proyecte como una “esperanza material”. En ese sentido, sintetizó su planteo al afirmar que se trata de “la esperanza de hacer y no sólo decir”.
Seguidamente, Raúl Gustavo Ferreyra tomó la palabra y puso el acento en la importancia de la cooperación de la comunidad académica para sostener una memoria constante. A partir de allí, abordó el golpe de Estado de 1976, señalando que “fue mucho más duro de lo que nos enseñan”, lo que lo llevó a realizar un repaso amplio sobre el tema, enfatizando la necesidad de profundizar en su comprensión.
Una vez finalizadas las alocuciones principales, se abrió un espacio de preguntas y diálogo con el público presente, que permitió continuar la reflexión en torno a los temas abordados durante la jornada. De este modo, la actividad se configuró como un ámbito de intercambio que propició el análisis crítico y colectivo a 50 años del golpe de Estado de 1976.