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Año IV - Edición 72 18 de agosto de 2005

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Medio Oriente: Situación actual y escenarios posibles

  • Nota de Tapa

Dentro del ámbito de estudio del Derecho Internacional y las Relaciones Internacionales, el conflicto israelí-palestino ha ocupado siempre un lugar privilegiado debido a la complejidad de matices que reviste y a las consecuencias que suscita en el ámbito internacional desde antes de mediados del siglo XX. Hoy la región de Oriente Medio vive definiciones cruciales. En vísperas de la retirada israelí de la Franja de Gaza parece surgir un nuevo avance hacia la pacificación. Sin embargo, las guerras de Afganistán e Irak proponen un nuevo y aún impredecible escenario de fuerzas y liderazgos.

Para poder actualizar y repensar la materia, el pasado 3 de agosto se organizó en nuestra Facultad la conferencia “Medio Oriente: Situación actual y escenarios posibles”. El evento contó con el distinguido análisis de los especialistas Mario Sznajder (Profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalem) y Fabián Bosoer (editor del diario Clarín). 

A su vez, el profesor de la Maestría en Relaciones Internacionales, Agustín Romero, moderó el debate posterior y el Decano de la Facultad, Dr. Atilio Alterini, acompañó a los exponentes en el panel. La actividad fue auspiciada por la Fundación Hillel Argentina y la Universidad Hebrea de Jerusalem.

“¿Es posible la paz en Medio Oriente?”, se preguntó Mario Sznajder para comenzar su análisis. “¡Sí!”, respondió rápidamente, aunque precisó que ese tipo de opiniones no resulta muy útil si no se define primero qué es la paz y qué es Medio Oriente. Para Sznajder, hoy en la región no se puede hablar de una paz al estilo comunitario europeo, debido a la gran diferencia de desarrollo económico que separa a la sociedad israelí del mundo árabe. Sólo se puede esperar el cese de la beligerancia. Con respecto a Medio Oriente, el problema ya no sólo se presenta entre israelíes y palestinos, sino que hay guerras en Irak y Afganistán; está el conflicto de los kurdos, y hay violencia distribuida por toda la región. Esto indica que el esquema es mucho más complejo que antes.

Según Sznajder, el conflicto que en un principio había repercutido hacia adentro y se había desarrollado en torno a la Guerra Fría, desde 1979 en adelante ha adquirido dimensión internacional y se ha ido transformando en una guerra religiosa donde la lucha es de suma cero: cuando gana uno, el otro lo pierde todo.

Sin embargo, para aportar datos que avalen la posibilidad de la pacificación, Sznajder aseguró que hoy el 77% de la población palestina está a favor del cese del fuego y en la sociedad israelí el porcentaje es similar. Quienes se oponen a la negociación son los grupos Hamas y Jihad Islami, por el lado palestino, y los pobladores o los partidarios de los asentamientos en disputa, por el lado israelí. A pesar de estas fuertes disidencias, para Sznajder pareciera que poco a poco ambas partes están volviendo a creer en el modelo de solución que se ha dado desde 1967, plasmado en un mapa que está en EEUU y donde se dispone una devolución de un 2% de tierras por parte de Israel y un cambio menor de territorios (algo similar a lo planteado por las Resoluciones 242 y 338 de la ONU).

Para Sznajder, pensar que Estados Unidos puede imponer una solución es mítico; el conflicto es resoluble por las vías de la negociación mutua, siempre que se evite la guerra propagandística y que se intente construir seria y responsablemente un Estado palestino viable.

A modo de comentario, el profesor en Ciencias de la Comunicación, Fabián Bosoer, explicó que con el retiro de Israel de Gaza se espera que allí se pueda constituir institucionalmente la Autoridad Nacional Palestina y dar así lugar a un futuro Estado palestino. En ese sentido, alertó que los próximos días serán cruciales para ver qué posibilidades reales de avance por la paz existen. Porque al mismo tiempo que los fundamentalistas palestinos parecen comprometerse no muy convencidos a ceder en sus ataques, miles de israelíes de ultraderecha se disponen a marchar a Gaza con sus familias.

Bosoer también aclaró que el plan de retirada fue aprobado por el parlamento israelí, en octubre pasado, luego de una serie de alianzas políticas internas complejas y gracias a que la oposición tradicional a la negociación (encabezada por Ariel Sharon) aceptara pensar en otras alternativas. Al igual que Sznajder, Bosoer opinó que la paz debe ser entendida como no-beligerancia y repensada dentro de un contexto que ha cambiado por completo. Parafraseando al británico Robert Cooper (autor de “El estado posmoderno”), sugirió estar atentos a si un acuerdo entre las partes puede generar modernidad, posmodernidad o pre-modernidad en sus relaciones y hacia sus adentros.

Un tanto más escéptico se mostró respecto de los liderazgos políticos actuales dado que, en tanto hace diez años contábamos con grandes diplomáticos como Bill Clinton, Yitzhak Rabin y Shimon Peres, hoy la actitud belicosa de los líderes hace dudar que los acuerdos lleguen de manera pacífica. En este último punto, señaló que la postura de Sharon de pretender un Estado Palestino desmilitarizado por completo, parece una posición demasiado utópica e intransigente.

Finalmente, y en un encendido debate con la participación del público, ambos disertantes coincidieron en que hay muchos cambios sociológicos que se están dando hacia adentro de ambas sociedades y que en política debemos pensar el conflicto no en sentidos absolutos, sino teniendo en cuenta las contradicciones y los avances graduales en que se suscita.