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Año XX - Edición 368 16 de diciembre de 2021

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Género y relaciones de consumo

  • Nota de Tapa

El 29 de noviembre se desarrolló esta jornada “Género y relaciones de consumo”, que contó con la participación de Teresa Moreira (ONU), Betilde Muñoz (OEA) y Sebastián Barocelli (DeCyT UBA). Fue moderadora Natalia Torres Santomé. Organizaron el Programa de Género y Derecho y el proyecto DeCyT "La protección de consumidores en tiempos de emergencia''.

Comenzó exponiendo Sebastián Barocelli. “Es un tema en el que el campo teórico ha comenzado esa sinergia entre el diálogo necesario que tiene que haber entre la protección de los y las consumidores y la necesidad de visibilizar que vivimos en sociedades patriarcales, heteronormativas, binarias; en las que muchas veces se producen situaciones de desigualdades, de inequidades, de violencias, que pretendemos deconstruir y desterrar. Y, también, esas inequidades, violencias, desigualdades muchas veces se reflejan en las prácticas sociales del consumo”.

En este sentido, con relación a la gestión de la autoridad nacional de aplicación de Defensa al Consumidor, señaló como puntos a destacar: la visibilización de la categoría de consumidores hipervulnerables (resolución 139/2020 de la Secretaría de Comercio); monitoreo de las publicidades sexistas; promoción de buenas prácticas en el mercado (“Guía de buenas prácticas”); proyectos de asociaciones de consumidores; la educación para el consumo; campañas de difusión y concientización.

Destacó la función de la “Guía de buenas prácticas en las Relaciones de Consumo con Perspectiva de Géneros y Diversidades”. “Estamos convencidos de que las cuestiones vinculadas a la promoción de derechos vienen por el cambio cultural”, sostuvo. Entre los aspectos que se mencionan en la guía, habló de la propuesta de recomendaciones vinculadas a cuestiones de información, redacción de contratos, rotulados, publicidades, condiciones de atención y de trato; cuestiones sometidas a consulta pública y de la cual se obtuvieron aportes.

Luego, sobre el monitoreo de publicidades, remarcó que el objetivo está en “identificar las piezas publicitarias que incluyan en su contenido situaciones de violencia simbólica o poder de reproducción de estereotipos sexistas en perjuicio de mujeres y diversidades". Comentó la sanción que se le impuso al laboratorio ELEA Phoenix SA. Por su publicidad del producto Agarol Pür y la sanción a Skin Argentina por el producto NuSkin.

Por su parte, Teresa Moreira (ONU) se refirió a la UNCTAD, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, creada en 1964 y con el objetivo de “dar voz a los países en desarrollo, a sus intereses, a sus necesidades”.

“Nuestra perspectiva primera es más de las mujeres como agentes económicos, como empresarias, como emprendedoras. Pero la UNCTAD recibió hace casi 6 años un mandato formal de la Asamblea General en temática de protección del consumidor. Ahora, mira también la otra perspectiva; no solamente la producción (…)”.

Destacó el objetivo 5, que es “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”, aunque señaló que no es el único que le da importancia a esta cuestión. En este sentido, resaltó el objetivo 10, “reducir la desigualdad en y entre los países”, y el objetivo 12, “garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”.

Comentó: “Claro que las mujeres consumidoras como todos los consumidores tienen los mismos derechos. Es muy importante la cuestión del empoderamiento porque solamente así se puede cambiar la cultura (…) La educación es muy importante”.

Luego, haciendo referencia a la evaluación de la ONU sobre el impacto de la pandemia en las mujeres: “Las más afectadas. La idea inmediata de intentar mejorar esta situación involucrando mujeres en sus organizaciones representativas, en la discusión, en la toma de decisiones, es muy importante para la inclusión”.

Asimismo, habló de una publicación realizada por el UNCTAD sobre el impacto de la pandemia del COVID-19 en el comercio y el desarrollo. Remarcó el capítulo 2.

Por último, reflexionó: “En la UNCTAD, todo lo que hacemos tiene que estar justificado del punto de vista del impacto de género. Confieso que no es necesariamente fácil (…)”, en muchos casos, por ejemplo, un programa de asistencia a un pequeño país africano y asiática, el impacto en materias de género no es del todo “obvio”. Por eso, explicó: “Nosotros, como funcionarios de la ONU, tenemos que formarnos para cambiar, para abrir nuestros horizontes”.

Finalmente, expuso Betilde Muñoz (OEA) sobre la Red de Consumo y Salud de la Organización de Estados Americanos. “Nos centramos en apoyar a los Estados miembros de la organización en la formulación de políticas públicas y el desarrollo de iniciativas para crear sociedades más inclusivas y equitativas”.

Explicó que la Secretaría Técnica de la Red desde el 2015 está en el Departamento de Inclusión Social que depende de la Secretaría de Acceso a Derechos y Equidad.

“La red tiene como elemento central de su trabajo el llamado sistema interamericano de alertas rápidas, o SIAR. Ofrece a los países un espacio de colaboración interinstitucional donde las autoridades competentes pueden avanzar en la consolidación de las prácticas nacionales, subregionales y hemisféricas de vigilancia de los mercados en seguridad de productos de consumo. Así como, la construcción de un lenguaje común y una visión compartida con respecto a la seguridad de los productos", desarrolló.

Resaltó la importancia de poder considerar todo el espectro de consumidores o personas consumidoras, y que desde la Red lo que permite hacerlo es aplicar el concepto de interseccionalidad. Detalló: “En esta lógica, la interseccionalidad vista como una forma de pensar en el poder, los privilegios, la opresión que tiene en cuenta la combinación de identidades sociales de una persona como: la identidad de género, su orientación sexual, raza, clases, capacidades, estatus migratorios; en lugar de considerar cada una de ellas por separado”. Aclaró: “Nuestro objetivo es garantizar que nuestros mensajes, nuestras actividades, nuestros proyectos e intervenciones sean inclusivos y sean relevantes para todas las experiencias humanas. No es fácil abrazar y aplicar la interseccionalidad, requiere de un esfuerzo consciente. La mayoría de nosotros no tenemos prácticas. Significa sumar a todos los posibles obstáculos que puedan afectar a un grupo y tomar nota de nuestros privilegios”.

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