¡Seguinos!

Año IX - Edición 161 20 de mayo de 2010

Buscar

El Dr. Raúl Ricardo Alfonsín fue distinguido con el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires

  • Nota de Tapa

LA DISTINCIÓN, CONCEDIDA EN EL AÑO 2001, FUE RECIBIDA POR EL HIJO DEL EX PRESIDENTE, DIPUTADO NACIONAL RICARDO ALFONSÍN EN UN ACTO QUE CONTÓ CON LA PRESENCIA DE AUTORIDADES DE LA FACULTAD Y DE LA UNIVERSIDAD.

En conmemoración del primer año de fallecimiento del Dr. Raúl Alfonsín, el 4 de mayo tuvo lugar el acto que lo invistió como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. La ceremonia se realizó en el Aula Magna de la Facultad de Derecho, donde a modo de introducción, la Decana Dra. Mónica Pinto resaltó que Raúl Alfonsín fue uno de los hombres que la historia tiene registrados a partir del reestablecimiento democrático de 1983, en su calidad de demócrata, estadista e impulsor del bien común con respeto de las ideas ajenas.
Posteriormente, se desarrolló la conferencia titulada “La filosofía política de Raúl Alfonsín”, donde disertaron el investigador del CONICET Marcelo Leiras (Profesor de la Universidad de San Andrés) y los politólogos Luis Tonelli y Fabián Bosoer (Profesores de la Universidad de Buenos Aires). La coordinación estuvo a cargo de la profesora Norma Costoya; mientras que la presentación la realizó Leandro Abel Martínez.

Para dar inicio, el Prof. Marcelo Leiras analizó el alfonsinismo como proyecto político cultural, asegurando que el valor de la obra de Alfonsín es más práctico que teórico, pero uno de los propósitos de esa práctica fue transformar la cultura política y las organizaciones políticas argentinas. Precisó entonces que su interés por la filosofía política fue parte de la fertilidad de su acción política y la innovación que trajo Alfonsín consistió en la idea de un sistema de partidos, que surgió del descubrimiento de la necesidad de la organización partidaria y de la competencia interpartidaria.

Asimismo, destacó que su auge político coincidió con un momento especialmente luminoso de la política partidaria argentina, por lo cual sostuvo que la adaptación ideológica y cultural al nuevo entorno de competencia también dio un argumento para la competencia política dentro del partido. “Con la renovación y el cambio del radicalismo también sucedió en el peronismo y este esfuerzo de adaptación fueron exitosos en ambos partidos que cambiaron para siempre los partidos nacionales, los comprometieron con la competencia política y los volvieron oposiciones leales. Sin embargo, hacia 1989 ambos proyectos políticos estaban agotados. En ese momento, se fraguó el sistema de partidos que heredamos y con el que contamos hoy”, expresó.

Por último, postuló que un sistema de partidos políticos se sostiene sobre oposiciones leales, responsables y eficaces. En consecuencia, sostuvo que “con los recursos subjetivos heredados, es necesario transformar las restricciones objetivas para conseguir que las oposiciones leales sean también eficaces y responsables”.

A su turno, el Prof. Luis Tonelli señaló que desde la ciencia política se ha considerado que la democracia argentina fue una “democracia concedida”. Sin embargo, observó que la crisis del régimen autoritario hizo que surja la democracia pero ésta “la ganamos todos y mantenerla ha sido un trabajo muy duro”. Opinó entonces que Alfonsín fue un hombre de acción y logró que sus ideas se hagan realidad al mismo tiempo que poseía una enorme potencia socializadora.

A su vez, subrayó que Argentina entiende a la democracia como un standard ético porque “Alfonsín nos enseñó a concebir la democracia como una decisión entre el bien y el mal, entre ser mejores o seguir siendo malos”, remarcó.

También comentó que Alfonsín dedicó su vida a fundar una segunda República, que esté exenta de problemas de inestabilidad, que deje atrás la Argentina de la violencia política para dejar emerger el país de los consensos entre las fuerzas políticas nacionales y populares, y se encamine hacia el progreso y la modernidad. En tal sentido, advirtió que la falta de respeto de los militares con la democracia fue un retroceso que permitió dar un paso adelante en la democratización para que esas acciones no contaran nunca más con la legitimidad del pueblo.

Finalmente, destacó que “en un contexto donde las identidades políticas se disuelven, el legado de Alfonsín llega a los cimientos y somos nosotros los que debemos darle contenido a esta segunda República”.

Para concluir, el Prof. Fabián Bosoer mencionó que Alfonsín transitó el mundo de la política y de las ideas, siendo un hombre de Estado que interpeló a la filosofía desde la política y la política desde la filosofía. Hizo referencia entonces a su vasta trayectoria, que es la del político de raza que no dejó de ser él mismo habiendo atravesado todo lo que un hombre de política puede atravesar en su vida pública. También efectuó un repaso por las obras de Alfonsín que permiten reconstruir ejes, ideas y temas centrales, interrogantes y respuestas. Planteó entonces algunas ideas atraviesan tanto su pensamiento como toda su vida política: la defensa del civismo en la política, a la que entendía como deliberación y diálogo; la tutela del pluralismo y la pluralidad, como una imperiosa necesidad de respetar las ideas de los contrarios; y la ética de la solidaridad. “Entendía que la recuperación de la democracia era la construcción de un régimen republicano para desde ahí poder construir una democracia sobre bases éticas”, concluyó.

A continuación, se proyectó un video de Alejandro Ferrari en honor al Dr. Raúl Alfonsín y, seguidamente, se realizó la presentación de los integrantes de la Cátedra libre “Democracia y Estado de Derecho” Raúl Alfonsín. De tal modo, su coordinador, el abogado Carlos Mas Velez, recordó que el 8 de abril de 2009 el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires aprobó la propuesta elevada por el Consejo Directivo de la Facultad de Derecho mediante la cual se solicitaba la creación de la Cátedra libre “Democracia y Estado de Derecho” Raúl Alfonsín y mencionó los considerandos de esa resolución.

Del mismo modo, remarcó que el Dr. Raúl Alfonsín en su gestión de gobierno fue quien tomó las medidas correspondientes para asegurar la inmediata normalización del funcionamiento de la vida universitaria, garantizando la plena integración de las Universidades públicas al proceso de recuperación y consolidación de la democracia.

Por su parte, el Rector de la Universidad de Buenos Aires, Méd. Vet. Rubén Hallú, comentó que este evento de investidura resultó un acto de reparación porque el título de Doctor Honoris Causa le fue concedido en el año 2001 y no se pudo efectuar la entrega.

Aludió que fue un Presidente argentino que tuvo la responsabilidad de tomar un país después de muchos años de dictadura; y enfatizó, además, en que para los universitarios tiene un plus porque promovió que la Universidad volviese a su gobierno como estaba establecido, permitiendo la posibilidad de autogobernarse. “Su accionar sobre la Universidad nos ha quedado marcada profundamente”, afirmó.

Posteriormente, se pronunció la laudatio académica a cargo de la Decana Dra. Mónica Pinto, quien consideró que existen múltiples razones para celebrar ya que “se trata de evento importante de la Universidad donde se distingue no sólo a Raúl Alfonsín sino a la democracia reestablecida el 10 de diciembre de 1983, al consenso como indicador de la convivencia democrática, a los derechos humanos como fin del Estado, a la independencia del Poder Judicial, a los derechos de los trabajadores, y a los errores y disensos de y en la democracia”, manifestó.

Añadió también que una de las marcas de su actuación pública es la vigencia del Derecho como pauta de convivencia social con apego a objetivos e intereses compartidos e importantes para la sociedad toda. Evocó entonces al campo del Derecho vigente del país, donde Raúl Alfonsín impulsó reformas notables como la igualación de los hijos matrimoniales como extramatrimoniales, la patria potestad compartida, abolición de la censura, la Ley de divorcio y la aceptación de competencia de instancias internacionales de control de las obligaciones de los Estados en materia de derechos humanos.

A su vez, hizo mención a las palabras de Raúl Alfonsín, quien expresó: “toda mi actividad política buscó fortalecer la autonomía de las instituciones democráticas y fortalecer el gobierno de la Ley, para que la Ley y el Estado de Derecho estuvieran separados de cualquier personalismo”. Con este fin, estimó necesario que además de instituciones democráticas haya demócratas porque sólo así las instituciones democráticas pueden sobrevivir a sus gobernantes.

Para finalizar, subrayó que Raúl Alfonsín contribuyó a la democracia, a la justicia y a la verdad, ya que “su lectura indicaba que había que reforzar la democracia y que para ello era necesario conocer la verdad, siendo la mejor manera de llegar a ésta a través de la justicia”.

Acto seguido, el Rector de la UBA, Rubén Hallú, hizo entrega del diploma que acredita al Dr. Raúl Ricardo Alfonsín como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires a Ricardo Alfonsín, hijo del homenajeado y diputado nacional.