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Año XIII - Edición 240 06 de noviembre de 2014

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Sociedad actual y problemas del Derecho Penal

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Organizada por el Departamento de Ciencias Sociales, el pasado 14 de octubre se llevó a cabo en el Salón Verde de la Facultad la jornada “Sociedad actual y problemas del Derecho Penal”. La actividad fue coordinada por el director del Departamento de Ciencias Sociales, profesor Ricardo Rabinovich-Berkman.

A su inicio, el profesor Ricardo Rabinovich-Berkman recordó que el Departamento de Ciencias Sociales está tratando de destacar en el contexto de la Facultad la enorme importancia que tiene la coordenada de lo social en el estudio, en la investigación y en la crítica de lo jurídico. “El ser humano no existe, sino que coexiste, al mismo tiempo que se autoconstruye”, expresó. De esta manera, se interrogó cómo encarar el Derecho Penal desde lo normativo, cuando este se nutre de lo sociológico y de lo social, lo cual está en constante cambio.

Las exposiciones comenzaron con Sandro Olaza Pallero, quiendiferenció el delito pecado del actual delito, el cual apareció con la codificación moderna. En cuanto al delito pecado, señaló que la persona que cometía el delito -llamado reo- era un delincuente y un pecador. En el Antiguo Régimen, la gente no tenía garantías, es decir que el juez no fundamentaba la sentencia. En lo que respecta a la pena de muerte, el expositor recordó que era tratada por el Código Tejedor de 1876 y, asimismo, recalcó que entre los años 1876 y 1916 hubo cinco ejecuciones, todos ellos inmigrantes. “Poca gente estuvo en contra de la pena de muerte. Grandes diarios estuvieron a favor de que esta pena se cumpla”, evocó. Así, señaló que la delincuencia se asociaba, según positivistas y juristas, a gente que era vaga, anormal, degenerada y marginal.

Seguidamente, Liliana Machiavelo manifestó que la opinión pública actualmente entiende como un grave problema social a determinados ilícitos como, por ejemplo, robos con violencia en las personas o secuestros que muchas veces terminan en homicidios. “Esto se denomina públicamente como problemas de inseguridad”, indicó. De este modo, analizó hechos de delincuentes que han estado detenidos por algún delito grave y que pese a ello han sido puestos en libertad. “Nadie cuestiona la legalidad o no de esa libertad, sino que se destaca que si hubieran estado presos no habrían delinquido”, examinó. En este sentido, reseñó que lo que se pretende de los jueces es que dejen encerrados a todos los delincuentes.

Acto seguido, María Laura Boehm entendió a la sociedad como generadora del derecho, ya que el derecho es construido por la misma sociedad, pero a su vez como destinataria de esta regulación que la propia sociedad va generando con el derecho. “El Derecho Penal tiene que ver con organización, con poner penas a aquellos que infringen valores y bienes”, opinó. Así, advirtió que el derecho no lo ejerce la sociedad en sí, sino que quien lo ejerce es el Estado. “Si estamos hablando de imponer y de derecho, y lo realizamos mediante mecanismos estatales, no podemos negar que estamos hablando de imposición de fuerza”, subrayó. Actualmente, en Latinoamérica, el Derecho Penal es una especie de herramienta mal copiada de otros sistemas y su implementación muchas veces también es defectuosa, debido a que la misma ley no nos da suficientes herramientas para saber cómo utilizarla debidamente y porque los operadores no están debidamente informados. Para finalizar, remarcó que con respecto a los estados en América Latina, nos encontramos frente a estados democráticos, mientras que unas décadas atrás nos encontrábamos con estados siempre en situación de dictadura.

Julián Axat evidenció que para los penalistas la sociedad pareciera ser siempre la misma, ya que leen siempre los mismos tratados y los mismos libros. “Los problemas del Derecho Penal, quizás no eran los problemas de la sociedad que yo estaba viviendo en aquella época, a fines de los ‘90”, acentuó. De este modo, mencionó a Eugenio Raúl Zaffaroni, quien introdujo los problemas de la sociedad actual. “Zaffaroni nos traía un aire nuevo, antropológico, criminológico y que ponía en disputa muchos principios del Derecho Penal en la sociedad actual”, describió. Posteriormente, aseveró que el Derecho Penal tenía que empezar a ser leído en la sociedad actual con la incorporación de los estándares de derechos humanos, para entender que la criminalidad estaba vinculada a la criminalidad internacional y a los crímenes de lesa humanidad. Hacia el final, habló sobre los problemas del Derecho Penal en la sociedad actual, cuestiones más complejas y vinculadas a la criminología y la selectividad. “Hay que profundizar qué está pasando en los barrios y ver por qué ocurren homicidios en contextos donde las personas se conocen entre sí, es decir, la violencia interpersonal”, examinó.

Por último, Guido L. Croxatto manifestó que no cree en el Derecho Penal. “Me gustaría pensar que es posible invertir la selectividad del Derecho Penal, pero yo creo que este no fue pensado nunca para juzgar a los poderosos, y que si lo hace, es por accidente”, opinó. Asimismo, señaló que no hay grupos vulnerables sino que hay grupos vulnerados que luchan continuamente por salir de aquella vulneración y por aparecer y ser visibles. “En general, la marginalidad llega al derecho en la forma de una estigmatización de un estereotipo”, determinó. Para finalizar, concluyó que el derecho no encierra a los más peligrosos, sino a los más débiles. “El derecho siempre encierra a los más vulnerables”, finalizó.

“El Derecho Penal tiene que ver con organización, con poner penas a aquellos que infringen valores y bienes”, opinó María Laura Boehm.