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Año XV - Edición 265 05 de mayo de 2016

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Seminario Permanente del Centro de Estudios de Ejecución Penal

Observatorios carcelarios

  • Notas

El pasado 21 de abril se realizó en la Sala Velez Sarsfield una actividad sobre “Observatorios carcelarios” en el marco del Seminario Permanente del Centro de Estudios de Ejecución Penal. La jornada contó con la coordinación de Leonardo Pitlevnik, quien presentó a los expositores Ramiro Gual y Ana Clara Piechestein, ambos docentes e investigadores de la Facultad y empleados del Observatorio de Cárceles en de la Procuración Penitenciaria de la Nación.

Ramiro Gual, para comenzar, explicó que la Procuración Penitenciaria es un organismo estatal de promoción y protección de derechos humanos en el sistema penal, principalmente carcelario y federal, aunque no únicamente eso. Su función la ejerce mediante distintas intervenciones, las más interesantes tienen que ver con su posibilidad de mirada sobre la prisión y está fortalecido por dos leyes, la 25.875 y la 26.827.

Seguidamente, indicó que desde los setenta para acá, hay tres tradiciones diferentes de cómo pensar el monitoreo de las prisiones, sin embargo, las experiencias concretas suelen ser hibridaciones entre esos tres tipos, más que esos tres tipos puros e ideales presentados en la realidad. En este contexto, desarrolló que en las experiencias nórdicas de monitoreo hay un punto de encuentro entre académicos, personas privadas de la libertad, exdetenidos, actores políticos que participan del campo y, entre todos, la conformación de una suerte de espacio de intervención colectiva con preocupaciones más y menos rupturistas hacia la prisión y por eso el activismo social y político le gana, en este caso, al academicismo.

Más adelante, relató que de a poco comienzan a aparecer observatorios que tienen una presencia mucho más estatal y que tienen la posibilidad de producir información de “propia mano” a partir de un contacto directo con el territorio.

Entre otras apreciaciones y citando a Massimo Pavarini, Gual explicó que los observatorios estatales suelen estar atravesados por un triple objetivo. Por un lado, tienen una preocupación por garantizar descripciones densas en el campo sobre el cual se está estudiando. Por otro lado, ejercen una fase explicativa. Además, al ser un observatorio estatal con funciones de promoción y protección de derechos humanos, tiene una fase normativa que es la preocupación por las propuestas de políticas públicas.
Ana Clara Piechestein, por su parte, propuso como idea genérica para pensar lo que es un observatorio que se tenga en cuenta que trabajar dentro de una institución estatal no implica, necesariamente, que no haya un compromiso académico o un compromiso más activista. En relación con el uso de la información que se obtiene mediante el observatorio, subrayó que tiene por fin visibilizar al resto de la sociedad cómo es la prisión de determinado país, de determinada región o determinado espacio geográfico más pequeño pero también hay observatorios que producen información de primera mano, es decir, que pueden ir a ese campo y extraer la información a través de un prisma de derecho. Asimismo, señaló que una gran tarea de este organismo es tratar de que la voz de las personas privadas de la libertad pueda ser escuchada y tenida en cuenta y remarcó que el observatorio de cárceles de la procuración “tiene como objetivo observar de manera estructural el sistema carcelario, recabar, producir y sistematizar información” tanto de aspecto cuantitativo como cualitativo.