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Año XIII - Edición 235 28 de agosto de 2014

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Integración internacional y estudios de Derecho

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Organizado por el Departamento de Ciencias Sociales, el pasado 29 de julio se realizó en el Salón Azul de nuestra Facultad la conferencia “Integración internacional y estudios de Derecho”. Las disertaciones estuvieron a cargo de Wilson Alves de Souza (Universidades Federal da Bahia), Juan Pablo Pampillo Baliño (Universidad Anáhuac, México), Lucas Abreu Barroso (Universidade Federal do Espirito Santo, Brasil) y Marta Biagi (UBA). Por su parte, Ricardo Rabinovich-Berkman, director del departamento organizador, coordinó la actividad.

Las exposiciones comenzaron con Wilson Alves de Souza (Universidade Federal da Bahia), quien se preguntó, entre otras cuestiones, acerca de si es conveniente realizar un curso de posgrado en otro país y si hay lógica en poner obstáculos en un sistema de integración internacional o regional. “Me parece que en la sociedad moderna es imposible convivir sin integración”, subrayó. De la misma manera, entendió que el Estado siempre existió, pero que la idea de soberanía debe ser reelaborada en el momento actual. En relación con los estudios de integración, sostuvo que requiere puntos de vista interdisciplinarios. “Podemos presentar una definición de integración como una especie de seguimiento unido por un conjunto de objetivos comunes, basados en determinadas situaciones de conexidad”, explicó. En la misma línea argumental, el orador puntualizó que la integración tiene que ver con el Estado de Derecho, ya que es imposible un sistema de integración con conductas imperialistas o que no respeten las normas.

Por su parte, Juan Pablo Pampillo Baliño (Universidad Anáhuac, México) se refirió a la integración europea como una experiencia que permite, a pesar de la crisis económica, valorar comparativamente la significativa mejoría en la calidad de vida de sus ciudadanos. “Una mejoría que ha dado lugar a la complementación de sus economías, a la creación de mercados de consumo, pero que no se ha agotado en lo económico (…) son 28 votos que se encuentran alineados junto con el voto específico de la Unión Europea dándole una presencia y legitimando un liderazgo que de otra manera hubiera perdido frente al ascenso de Estados Unidos”, describió. Sin embargo, consideró que una conquista que no se ha valorado suficientemente es la configuración de un nuevo derecho, el derecho regional de la integración y el nuevo derecho común europeo.

Enfatizó que si se ha logrado la integración económica, policía y social en Europa ha sido gracias al Derecho. En idéntica tesitura, sostuvo que “si en nuestra América la integración sigue siendo ‘entre utopía y proyecto’ se debe en buena medida a que los juristas latinoamericanos no hemos hecho todavía la contribución que se espera para darle viabilidad, sencillamente, porque no conocemos nuestros ordenamientos jurídicos”.

Lucas Abreu Barroso (Universidade Federal do Espirito Santo, Brasil) resaltó que para no seguir siendo clientes en un mundo globalizado es necesario que el alumno tenga el papel principal en su formación. Por otra parte, remarcó que el colonialismo moderno no tiene que ver con el imperialismo o solo con una jerarquía de poder económico o político, sino que también pasa por el pensamiento. “No es posible que nuestro tribunal supremo hable en alemán pero no tenga ninguna relación con el Derecho de Latinoamérica”, entendió. Hacia el final, indicó que cada vez se descubren más temas y autores muy importantes para la formación.

Finalmente, Marta Biagi (UBA) indicó que generalmente los trabajos del área de integración apuntan a los procesos por los cuales los Estados unifican esfuerzos para lograr mayor armonía en sus relaciones jurídicas, capacidad competitiva en los mercados externos, comunicación o promoción de la ayuda recíproca. “En general, en el Derecho, la complejidad de la integración internacional quedó limitada a un análisis de los organismos, de los tratados, a la forma de cumplimiento o no de estos. Yo quería mostrar algunas de las dimensiones que deberían completarse a esta visión limitada de análisis del derecho positivo”, prosiguió. En este sentido, destacó que el Derecho como ciencia social necesita nutrirse de los aportes de otras disciplinas.